sábado, 13 de junio de 2015

LECTURA 6: Carreteras Secundarias (Ignacio Martínez de Pisón)

IGNACIO MARTÍNEZ DE PISÓN



Escritor español, nacido en Zaragoza, en 1960. Cursó estudios de Filología Hispánica e Italiana, y comenzó a desarrollar su carrera profesional en Barcelona. Escribió numerosos artículos, publicados en revistas especializadas y en la prensa periódica, y diversas novelas caracterizadas por la flexibilidad estilística y la notable profundización psicológica en el carácter de sus personajes.
Otras obras: 
  • La ternura del dragón (1984)
  • Nuevo plano de la ciudad secreta (1992)
  • El tesoro de los hermanos Bravo (1996)
  • Alguien te observa en secreto (1985)
  • Antofagasta (1987)
  • El fin de los buenos tiempos(1994) 
  • Foto de familia (1998)

En 1998 obtuvo con su libro Foto de familia el Premio NH al mejor libro de relatos publicado en el año.
En 2000 publicó María bonita, una novela donde narra los sueños de una niña que cuenta con la complicidad de su tía para hacerlos realidad, y en 2003 dio a la imprenta El tiempo de las mujeres, otra obra con personajes femeninos, ambientada en los años de la transición española.
En 2005 dio un giro de ciento ochenta grados a su producción literaria con Enterrar a los muertos, una obra más cercana al ensayo que a la narrativa, protagonizada por un personaje real: José Robles, traductor y amigo de John Dos Passos.



ARGUMENTO



A sus 15 años, Felipe vive con su padre en apartamentos de playa en los que sólo pasan los inviernos. No tiene amigos, no conoce a su familia, casi nunca va a clase y no conoce a su madre, que murió poco después de que él naciera. Felipe sólo tiene a su padre, a quien odia con toda su alma por ser un pobre diablo sin oficio ni beneficio; por obligarle a vivir así, en una huida constante; por enamorarse de mujeres que, por mucho que lo pretendan, nunca serán su madre, y por no dejarle tener un perro. Pero, por encima de todo, lo que más odia Felipe de su padre es esa dignidad que le empuja a mentir, sólo para impresionar a los demás. Y ese orgullo que no le deja pedir perdón ni reconciliarse con su familia de Vitoria.

Su padre nunca le habla de su familia ni de por qué lleva tantos años sin ir a Vitoria a verles. Felipe no entiende nada. No comprende la obsesión de su padre por su coche, un Citroën Tiburón que parece el coche de un ministro, o por hacer negocios ilegales, absurdos y condenados al fracaso.

Tampoco entiende su obsesión por hacerse rico. Pero, poco a poco,  Felipe comprenderá eso y mucho más. 

Pero, por encima de todo, Felipe se dará cuenta de que ya no tiene sentido odiar a su padre y avergonzarse de él. Porque, al fin y al cabo, le guste o no, se parecen demasiado. Mucho más de lo que a él le habría gustado.

Sin embargo, todo eso lo aprenderá Felipe sólo cuando ya sea demasiado tarde. Cuando ya han tocado fondo, cuando los negocios y los amores de su padre los han convertido en verdaderos delincuentes obligados a huir. 

Cuando finalmente conoce a su familia de Vitoria, Felipe entenderá entonces por qué su padre es cómo es. Y ya nunca sentirá odio o vergüenza ajena por él. Al contrario, cuando, poco a poco, Felipe conozca la verdadera historia de su padre y todo lo que ha hecho y todo lo que ha estado dispuesto a hacer por él, por primera vez Felipe se sentirá orgulloso de ser su hijo y de que él sea su padre.

Tras recorrer Zaragoza, Lérida, Barcelona, Valencia o Murcia, padre e hijo comprenderán finalmente que lo importante no es el pasado, la historia o la familia. Entenderán que lo único que importa es seguir, avanzar, hacia adelante, siempre. Sea a donde sea. Y que lo realmente valioso es la compañía, no el medio en el que se viaja. 



OPINIÓN PERSONAL

Me ha gustado el libro, sobre todo, por el transcurso con el que se cuenta la historia, es decir, empiezan los personajes siendo pobres, y se cuenta paso a paso, por todas las situaciones por las que estos pasan, con altos y bajos, mejorando, empeorando pero, finalmente llegando al éxito. Aunque al estar redactado de esta forma, tan progresiva, el libro puede hacerse un poco pesado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario